El reino de los sueños es el más misterioso de todos los lugares a los que podemos llegar

Es casi como si te subieras a una nube y contemplaras el mundo debajo desde el paraíso. Donde nada malo puede pasarte.

Y fue mucho antes de montar en moto por primera vez cuando soñé que iba encima de una. La sensación era tan real que parecía que iba rodando con el viento dándome en la cara. Tiempo después, tras empezar a rodar de verdad, comprendí que la sensación era la misma que en mi sueño.

Y cómo puede ser eso posible?

Ya tenía algo de experiencia como pasajero en una moto, pero eso no lo aprendí por ir de paquete. Todavía estaba en el útero de mi madre cuando ella se subía a la Montesa de mi padre. Incluso antes de nacer estaba ya enganchado a las motos.

El ruido, la vibración, la sensación… ¡madre mía qué pasada!

El otro lado

Ahora que ya soy un niño grande he podido trabajar y comprarme una moto yo solito. Ya no voy de paquete de nadie desde hace mucho tiempo. De hecho ni sé ir de paquete, me pone nervioso ir detrás hasta del piloto más experimentado. Prefiero controlar.

Los animales no pretenden ser quienes no son. No tienen roles ni disimulan nada nunca. Así me siento yo cuando voy en la moto. Simplemente soy yo mismo.

Además ir en moto tiene el poder de hacerme sentir poderoso, intocable. Es curioso porque un tío en una moto es siempre quien más probabilidades tiene de morir. Pero te sientes a tope!

See you on the Road!