De no ser por las redes sociales, internet y toda la madre que los parió a todos… no te estaría hablando ahora mismo. Es cierto. Pero que no se nos vaya esto de madre porque entonces la cagamos

Ha sido un verano espectacular. He viajado en moto más que nunca, pronto vendrán vídeos de todas las aventuras, menos de las sexuales (os jodéis), y he disfrutado a lo Old School… como todo buen motero debería hacer

He visitado grandes ciudades de Iberia, pero también he disfrutado de la apacible vida del campo, pasar unos días en una casa de piedra, aparcar la moto casi todo el rato, cortar leña, beber cerveza, comer ternera de la zona, fumar hierba… y olvidarme de que existe algo llamado internet

Como siempre, pendiente de las redes, usando el Google maps para guiarme… pero de verdad, usando la tecnología cuando la necesitaba. Nada de estar enganchado a esa mierda más de la cuenta ¡y qué bien sienta!

Recuerdo un tiempo en el que andar sin camiseta por el mundo en verano era normal, tiempo en que mi padre me prestaba el coche para andar por caminos de montaña con solo doce años, tiempos en los que la ley era tener sentido común

Hoy vivimos tiempos de postureo y de pretender. Mucha gente se compra una moto touring y unas maletas metálicas enormes solo para decirme que con mi moto no se puede viajar. Que con un petate militar amarrado al guardabarros no voy a llegar muy lejos, que así no…

Y son ellos quienes no son capaces de salir de casa mientras soy yo quien recorre el mundo a mi manera. Intento emular a Ted Simon, a Elspeth Beard y a todos aquellos aventureros que me hicieron soñar de niño y de viejo

Porque no necesito reglas, no necesito aprobación, ni tampoco necesito ser un influencer

Me dicen que tengo que escribir de una cierta manera, que tengo que hacer las fotos o los vídeos de otra forma… y yo digo que si lo que leéis, veis y sentís en MotoBoar no soy yo, entonces algo estará saliendo mal y os estaré engañando

See you on the Road