Cuando eres un motero de la vieja escuela te gustan todas las motos…

Unas más que otras, pero en realidad sientes una atracción por casi cualquier máquina de dos ruedas, aunque hay prioridades

Comencé rodando por el campo, no había tráfico y mi ciclomotor a pedales con motor de 49cc estaba en la granja familiar. Después pasé a una Derbi Senda de la misma cilindrada y aunque soñaba con Harleys, el barro siempre me atrajo como una puerta a la aventura

Y ahora, en plena crisis de la mediana edad, era el momento perfecto para volver a pisar la tierra y tener aventuras salvajes

La elegida ha sido la indestructible Yamaha XT600e por el mero motivo que ha sido la moto que me ha encontrado a mí. Segura, dura, barata y deseosa de tener un dueño que la saque para lo que fue diseñada. Empieza el Off Road en MotoBoar